Novedades: Chico Negro

CHICO NEGRO
Recuerdos de infancia y juventud

ISBN: 978-84-932459-9-3
Colección Surcos
Título original: Black boy. A record of childhood and youth, 1945
Autor: Richard Wright
Traducción de Rafael Rodríguez Tapia

Tamaño: 150 x 230 mm
258 págs. 26 €
1ª edición; noviembre de 2007

EXTRACTO

"Una vez, por la noche, mi madre me llamó a su cama y me dijo que no podía soportar el dolor, que se quería morir. Le cogí la mano y le pedí que estuviera tranquila. Esa noche dejé de reaccionar hacia mi madre; mis sentimientos se habían congelado. Simplemente, esperé a su lado, sabiendo que sufría. Permaneció en cama diez años, mejorando gradualmente, pero sin recuperarse por completo, recayendo periódicamente en su parálisis. La familia se había quedado sin dinero para combatir la enfermedad de mi madre, y ya no llegaría más. Su enfermedad se convirtió poco a poco en una cosa aceptada en la familia, algo que no se podía eliminar ni mejorar.
El sufrimiento de mi madre se convirtió en un símbolo para mí, que se unía a la pobreza, la ignorancia, la indefensión; los días y las horas de hambre incomprensible y doloroso; el movimiento sin descanso, la búsqueda inútil, la incertidumbre, el temor, la amenaza; el dolor sin sentido y el sufrimiento sin fin. Su vida ajustó el tono emocional de la mía, coloreó a los hombres y a las mujeres que yo iba a conocer en el futuro, condicionó mi relación con los acontecimientos que todavía no habían sucedido, determinó mi actitud ante situaciones y circunstancias que yo todavía tendría que afrontar. Nunca me abandonaría un ánimo sombrío que incorporé durante los lentos años de sufrimiento sin alivio de mi madre, un ánimo que me iba a hacer sentirme desplazado y mirar con suspicacia la excesiva alegría, que me iba a hacer reservado, que me iba a mantener siempre alerta como para escapar de un destino inmencionable que me acechaba.
A los doce años, sin haber cursado un año completo de escolaridad, tenía una idea de la vida que ninguna experiencia borraría nunca, una opinión de lo que era real que ninguna discusión podría modificar, un sentido del mundo que era mío y sólo mío, una noción del significado de la vida que ninguna educación podría alterar, la convicción de que el significado de la vida surgía sólo cuando uno luchaba para extraer un sentido al sufrimiento sin sentido.
A los doce años yo tenía una actitud hacia la vida que iba a permanecer, que me iba a obligar a buscar esas zonas de la vida que la mantendrían viva, que me iba a hacer escéptico de todo mientras buscaba todo, tolerante con todo y sin embargo crítico. El talante que había adquirido me dio perspectiva sobre el sufrimiento de los otros, me hizo gravitar hacia aquellos cuyos sentimientos eran como los míos, me hizo sentarme durante horas mientras otros me hablaban de sus vidas, me hizo extrañamente tierno y cruel, violento y pacífico.
Me hizo desear conducirme fríamente hacia el corazón de cada problema y dejar al descubierto el núcleo del sufrimiento que yo sabía que encontraría ahí. Hizo que me gustara refugiarme en la psicología, en el arte y en la ficción realistas y naturalistas, en esos remolinos de la política que tenían el poder de apelar al alma entera de los hombres. Dirigió mis lealtades hacia el lado de los hombres en rebeldía; me hizo amar la conversación que buscaba respuestas a las preguntas que a nadie podrían ayudar, que sólo iban a mantener vivo en mí el sentido cautivador del prodigio y del respeto ante el drama de los sentimientos humanos que se esconde bajo el drama aparente de la vida"

EL AUTOR

Richard Wright (Roxie, Mississippi, 1908 - París, 1960), nieto de esclavos, es considerado el autor más importante de la literatura negra norteamericana. Nacido en una miserable plantación del Sur, su lucha temprana contra la ignorancia y los prejuicios raciales y religiosos marcó su vida y su obra. Su búsqueda de la dignidad le llevó a un recorrido permanente y agotador a través de los países y las gentes, que dejó plasmado en múltiples obras de ficción y no ficción.
Chico negro (Black boy, 1945) nos narra su propia vida, desde los primeros recuerdos hasta su decisión de ir a un Norte que no es otra cosa que el horizonte de la libertad: la pobreza y el hambre de su infancia, la opresión de su raza y dentro de su raza, la obligación de crecer y el odio imperativo, y el deseo de abandonar ese odio.
Estamos ante una obra maestra de la autobiografía, y de la narrativa, y del análisis social y humano, que es de obligada lectura en los currículos escolares norteamericanos, y que ha marcado un antes y un después en su género.

"Si se escriben suficientes libros como este, si los leen los suficientes millones de personas, quizá algún día, con el tiempo, lleguemos a comprendernos mejor unos a otros y nuestra democracia sea más verdadera".
Orville Prescott, The New York Times